Comer por ansiedad
COMES SIN HAMBRE Y TE DAS CUENTA MIENTRAS LO HACES
Acabas de comer y vuelves a abrir la nevera. Terminas el trabajo y lo primero que haces es ir a la cocina. No es hambre y lo sabes, pero entre saberlo y no hacerlo hay una distancia que la voluntad no cruza.
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NO ES FALTA DE VOLUNTAD
Si lo fuera, ya lo habrías resuelto. Tienes voluntad para cosas mucho más difíciles que cerrar una puerta de la nevera.
Lo que ocurre es que el impulso llega antes que la decisión. Para cuando piensas «no debería», la mano ya va. Y después viene lo peor: el reproche, que no quita las ganas y además añade algo que calmar.
LO QUE LO SOSTIENE NO ES EL HAMBRE
Casi siempre empezó por algo: una época de mucha presión, un disgusto, un cambio. Comer calmaba. Y funcionaba, por eso se quedó.
Lo que lo mantiene hoy es otra cosa. Un momento del día, una emoción concreta, un silencio. Algo se dispara y la comida aparece como respuesta antes de que haya ninguna pregunta.
Y ahí ya no hace falta el problema original. Se sostiene solo.
CÓMO TRABAJO
No con dietas, ni con listas de alimentos, ni con consejos para tener fruta a mano. Eso ya lo sabes, y probablemente ya lo has probado: es una cosa más que vigilar.
Trabajo con lo que se dispara en el momento de ir a la cocina, que está por debajo de lo que se razona. La hipnosis permite llegar ahí.
Y trabajo con lo que viene después: la culpa, que es lo que convierte un episodio en un ciclo.
En tres pasos
MÉTODO 3R
Revelar
Qué se dispara, en qué momento del día y desde cuándo.
Resignificar
Que la comida deje de ser la respuesta automática.
Reprogramar
Que comer vuelva a decidirse en vez de ocurrir.
QUÉ SUELE TRAER AQUÍ
«Cada vez que hago un parón en el trabajo acabo en la cocina.»
«Como bien todo el día y por la noche lo echo todo a perder.»
«No tengo hambre. Lo sé mientras lo estoy haciendo.»
«Empiezo el lunes y el miércoles ya he vuelto a lo mismo.»
«Luego me siento fatal, y eso me da más ganas todavía.»
LO QUE CUENTAN
«Llevaba años con la costumbre de que cada vez que hacía un parón en el trabajo me iba a la nevera a ver qué comía. No era todo el rato, pero quería comer solo cuando fuese necesario.
Me encantó la charla previa. Las sesiones me han dado mucha relajación y consciencia, y ya vivo la relación con la comida de forma diferente, mucho más tranquila. Me he animado a hacer pesas, que no me gustaba nada, y estos pequeños detalles me han llevado a mimarme y quererme más.»
Mujer, cerca de los 60 · España
ANTES DE EMPEZAR
No todo comer por ansiedad es lo mismo. Si tienes episodios frecuentes en los que sientes que pierdes el control con la comida, es importante valorar si necesitas atención especializada.
Tampoco doy pautas de alimentación: eso es de nutrición y no es mi competencia. Si estás en tratamiento con alguien, este trabajo no lo sustituye.
En la primera conversación te pregunto todo esto. Si veo que puedo ayudarte, te lo digo. Y si veo que no, también.
Preguntas frecuentes
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Esto es para adelgazar?
No trabajo con el peso: trabajo con el impulso. Lo que cambia es la relación con la comida, no un número en la báscula. Si después el peso se mueve, viene de ahí y no al revés.
¿Me vas a poner a dieta?
No. No doy pautas de alimentación ni listas de alimentos, y no es mi competencia hacerlo. Eso es de nutrición. Lo que yo trabajo es lo que se dispara antes de abrir la nevera.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
Entre cinco y ocho. Depende de cuánto lleve instalado y de qué lo sostenga, y en la primera conversación te digo cuántas necesitas. No planteo procesos indefinidos.
Llevo años así, ¿sirve igual?
El tiempo que lleve no decide el resultado. Lo que importa es qué lo sostiene hoy, que casi nunca es lo mismo que lo empezó.
¿Y si lo mío es un trastorno alimentario?
Si hay atracones seguidos de vómitos, laxantes o ayunos largos, o una pérdida de peso importante sin buscarla, eso necesita un equipo médico. No es terreno de la hipnosis y te lo diré en la primera conversación.
¿Me vas a dormir en la sesión?
No. La hipnosis no consiste en dormir ni en perder el control. Puedes escucharme, hablar conmigo y participar en todo momento.
QUIÉN ACOMPAÑA
Soy Natalia De Sande. Llevo diecinueve años acompañando a personas, y he trabajado con más de ciento cincuenta entre personas y organizaciones.
Mi trabajo no es motivacional. No enseño a pensar en positivo ni doy consejos para la hora de comer. Trabajo para comprender qué sostiene lo que se repite, y actuar desde ahí.
Certificada por la International Hypnosis Association. Máster en hipnosis clínica y psicosomática. Directora de Seguridad por la Universidad Complutense de Madrid. Autora de Deshipnotízate: el parque de atracciones de mi mente.
QUÉ ES ESTO Y QUÉ NO ES
Esto es acompañamiento con hipnosis para cambiar la relación con la comida. No es tratamiento médico ni psicológico, no sustituye a tu médico, a tu psicólogo ni a tu nutricionista, y no se diagnostica nada aquí.
Si tu situación requiere atención sanitaria, lo primero es esa consulta. Y si vives en Estados Unidos y hay de por medio una condición médica o de salud mental, se trabaja con la derivación de tu profesional, como marca la ley.
Tampoco se deja ninguna medicación por tu cuenta: eso lo decide quien te la recetó.
NO SE ARREGLA PROPONIÉNDOSELO OTRA VEZ
Lo has intentado el lunes muchas veces. El problema no es el lunes.
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